Sanar No es una Meta, es un Proceso

 

Desde hace un tiempo, hablar sobre sanar algún tema en mi vida o referirme al proceso de alguien más, comenzó a sentirse vacío para mí. La palabra "sanar" se volvía cada vez más hueca y, con el tiempo, este discurso me llevaba a un lugar de angustia y ansiedad al ver que no lo lograba llegar a esa meta que te prometía la “felicidad”.

Fue hasta hace unas semanas, cuando escuchaba el podcast de Se Regalan Dudas, donde la especialista que invitaron, explicaba del daño que puede llegar a causarnos entrar en un bucle de pensamientos relacionados con sanar ya que culturalmente le hemos puesto altas expectativas. A final de cuentas, el camino se figuraba como si estuviéramos en un maratón, como si se tratara de ver quién llega primero a esa meta tan anhelada. La realidad es que para nada es así.

El amor propio y el trabajo en heridas personales se ha puesto de "moda", lo que provoca la sensación de que hay algo malo en nosotros, que estamos rotos y necesitamos arreglarnos. Nos compramos la idea de que es como si fuera un trámite rápido de realizar, donde basta con llenarnos de información y el problema desaparece; como si solo se tratara de ponerle nombre y apellido a las cosas que nos han ido pasando a lo largo de nuestras vidas. Podría mencionar infinidad de tips, herramientas y consejos que, según la moda, nos llevarían a sanar, pero ese no es el punto.

Regresando al tema del podcast, mientras lo escuchaba, claramente sentía cómo dentro de mi cabeza sucedían micro explosiones que me hacían total sentido. Hasta ese momento pude comprender que el verdadero sentido de sanar es atravesar esas emociones que hemos ido experimentado y que nos han conectado con sucesos y personas a lo largo de la vida; usualmente esas emociones que más nos detonan son todas aquellas que en algún momento nos han llevado a sentirnos incómodos.

Justo, son esas emociones incómodas son las que nos vienen a enseñar cosas de nosotros mismos. No vayamos lejos, cuantas veces nos hemos evitado sentir dolor; hasta socialmente está “mal visto” porque precisamente incomoda a las personas de nuestro alrededor, eso fue lo que nos enseñaron desde pequeños. Olvidaron los adultos de esa época explicarnos que también es cierto que el dolor como otras emociones traen consigo enseñanzas, que nos dan herramientas, nos invitan a adaptarnos, etc.

Le tenemos tanto miedo a ser vulnerables, a que alguien nos vea tal como somos. Preferimos mantener personajes para ser aceptados, para no mostrar esas partes "no tan bonitas" de nosotros. Se trata de asumir lo que somos y, desde ahí, construir lo que queremos ser. Hacer de nuestras debilidades fortalezas que nos inviten a ser mejores versiones de nosotros mismos. Esto solo significa tener más herramientas para afrontar los retos que se nos presenten en cada etapa de nuestra vida.

Todo esto requiere ser valientes, honestos con nosotros mismos, escucharnos para ser fieles a nuestros principios y conectar con esa esencia que hemos guardado como mecanismo de defensa. Se trata de construir día a día con pequeñas decisiones, ajustar nuestras prioridades, darnos permiso de cambiar de lugar o hasta de opinión. Nada nos define de por vida y tenemos derecho a cambiar el rumbo, eso es parte de ser un humano en este mundo.

Terminé de comprender que es un proceso que se vive hacia dentro, solo hay la necesidad de compartirlo con tu red de apoyo más cercano; en mi caso, tanto mi mente como mi cuerpo me pedía a gritos llevar la vida lo más lento que pudiera alejarme del ruido exterior y comenzar a escuchar mis pensamientos propios, atender mis necesidades, de habitarme junto con los míos, de generar esa misma reciprocidad para todas aquellas personas que han recibido con amor y compasión mi propia vulnerabilidad.

Siempre seguiré invitando a cuestionar, a cambiar el significado de la pregunta "¿Y sí?" a un "¿Y sí se trata solo de permitirme ser yo, de aprender a reconocer las enseñanzas de las cicatrices de vida?" Cuéntame, ¿qué piensas? Me encantaría saber tu opinión.

 

Con cariño, Lol.

💖

Comentarios