Un poco de mi ...

 Como saben, me encanta compartir temas personales con ustedes. Es una forma de abrirme y conectar a través de mis experiencias. Uno de los temas que más resuena conmigo es la amistad. Reflexionar sobre la vida y cómo aplico estas reflexiones a mi profesión es algo que disfruto, porque mi trabajo es una extensión de mí, al igual que mis amigos.


Los amigos son esa energía que necesitamos para no olvidar quiénes somos como individuos. Más allá de la familia y el trabajo, ellos nos recuerdan nuestra esencia, y también están ahí para señalarnos cuando nos equivocamos. Hay amigos que llegan por una temporada, que nos ayudan a transitar circunstancias especiales en nuestras vidas y que nos enseñan algo particular sobre nosotros mismos a través de nuestra interacción con ellos.


Estos amigos también son un reflejo de quiénes somos y en quiénes queremos convertirnos. Sabemos cuándo nos suman o restan en nuestras vidas. Nos ofrecen una red de apoyo cercana cuando vivimos en la misma ciudad, o a la distancia cuando la vida nos lleva por caminos diferentes. Sin importar la distancia, la conexión se mantiene, como si el tiempo no hubiera pasado. Continuar esas pláticas pendientes es nutrir el alma, cargando la batería emocional para enfrentar los retos que la vida nos presenta, comenzando por lo cotidiano.


Para mí, la palabra ESTAR tiene un significado profundo. Aunque mi cotidianeidad me lleva a vivir un poco alejada de mis amistades, ya que muchos viven lejos de la ciudad donde estoy, su presencia sigue siendo fuerte en mi vida. Recordarlos me llena de amor y me hace sentir su apoyo, sabiendo que están trabajando por sus metas y que, pase lo que pase, siempre estaré para ellos.


También hay una magia especial en hacer nuevas amistades en la vida adulta. Estas conexiones ofrecen una perspectiva diferente y enriquecedora, cuando la experiencia de la vida nos ha dado más herramientas para valorar estas relaciones. O, a veces, consolidamos amistades a través del trabajo, los hijos o la pareja.


Así que sigamos fortaleciendo esos lazos, produciendo serotonina, oxitocina, adrenalina y endorfinas cada vez que conectamos con nuestros amigos. Porque al final, la amistad es un recordatorio constante de que no estamos solos en este viaje.


Lol💚


Comentarios